
Carolina Ramírez
De sentir que nada le salía bien y sabotearse constantemente, a tomar decisiones sin buscar aprobación y tratarse con otra voz.
Carolina tiene 25 años y trabaja en ventas. Llegó en un momento de mucha frustración: sentía que nada le salía bien, le costaba comunicarse y se hablaba mal a sí misma, frenada por miedos y límites que ella misma se había puesto. Dejó de pelearse con ellos y empezó a mirarlos de frente: “ustedes ya no me gobiernan, ahora soy yo la que tiene el poder”. Hoy cuenta que se trata mejor, que toma decisiones sin necesitar aprobación y que es una persona más segura.







